Carbón de azúcar ( Mariano )

#Confitería y conservas 05 enero 2021

Foto: El Independiente.


Julio estaba muy nervioso. Mari le hizo sentar y le preparó una tila.


-¿Pero que ha pasado?


- No os lo vais a creer. Al llegar a Valareña he visto aparcado el coche de Mariano.


-¿Pero que dices?


-Si, he bajado la velocidad y he entrado un momento. He dado la vuelta alrededor y no tengo ninguna duda.


-¿Sabes la matrícula? -preguntó Ana.


-Pues no, pero en la parte de atrás había una pegatina del Real Zaragoza que le regalé yo un año cuando fuimos a ver un partido a la Romareda.


-¿Te ha dicho alguien algo?


-Había un par de hombres a unos cincuenta metros y les he preguntado si sabían algo de ese coche y me han dicho que hace un par de días lo habían aparcado allí unos vecinos que hacía poco vivían en el pueblo. He preguntado si sabían donde y me han llevado hasta la misma puerta. He llamado y ha aparecido Mariano y una chica rubia guapísima. Él se ha quedado blanco. Le he dicho que qué pasó el otro día que nos dio plantón y cómo es que ahora aparecía allí. 


Mari desconectó de la conversación y se le vino a la cabeza la imagen de su tía Carmen, madre de Mariano. No era clienta habitual de la carnicería, pero de vez en cuando iba a comprar morcillas y zagüeños. La última vez que vino, haría un mes más o menos, no la vio con la alegría habitual. Seguro que era por algo relacionado con su hijo. Ya sabía toda la familia que él y su pareja no eran lo que se conoce cómo una pareja feliz. ¿Pero de ahí a la ruptura?


Ya se le hizo raro que cuando llegaron a la estación de las Delicias no estuviera allí, pero de ningún modo que fuera ese el motivo. Aquel día fue un palo tener que volver en el autobús, pero eso ya pasó.


Ana se encontraba incómoda, pues aunque tiene muchísima confianza con los hermanos, tenía la sensación de que en aquel momento estaba de más. Así que decidió marchar. 


-Buenos chicos, que mi madre está sola, os dejo.


Mari la miró con ojos comprensivos y cabeceó. Al llegar al portal vio una sombra recortada a través de la puerta. Era Begoña, la prima de los chicos. Ana pensó que ahora si que sobraba. Abrió la puerta y se saludaron. Begoña no entendió el por que de tanta prisa. Había aprendido a hacer carbón de azúcar con la Thermomix® y sabía lo mucho que le gustaba a Julio, así que hizo un poco y se lo llevó a su primo. Al llegar al primer piso se los encontró a los dos en silencio. 


- Pero chicos ¿ Qué os pasa? Julio, te he hecho carbón de azúcar.


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