Smoothie bowl de piña , plátano y frambuesas

#Dietas trituradas 07 febrero 2021

Foto: Diario Occidente.


Hoy era su último día en Huesca, había disfrutado mucho de la estancia. Se llevaba muy buenos recuerdos y sobre todo un buen sabor de boca de la gente que había conocido, en especial de Raquel y su familia que tan bien la habían acogido. 


Ayer fue un día especial, solamente para ella. Subió a visitar todas esas joyas de la ciudad. el monasterio de San Pedro el Viejo, con su imponente claustro, donde están enterrados algunos de los reyes aragoneses. De allí subió hacia la catedral, disfrutó del museo, subió  a la torre, desde donde se podía observar toda la hoya. Descubrió el retablo labrado por el valenciano Damián Forment, una obra  maestra como todas las que tiene repartidas por la península. También visitó el ayuntamiento y el museo.


Ya al anochecer quedó con Raquel para cenar juntas en el estrellado Lillas Pastia. Tras la cena se despidieron y se retiró pronto al apartamento. Necesitaba ducharse y escuchar algo de música antes de ir a dormir. Estaba satisfecha de ella misma, a pesar de no haber aprobado el examen. 


Ya tenía el poco equipaje recogido. Hoy iría a desayunar a la cafetería de enfrente del apartamento, era muy novedosa la oferta que hacían y hace días que vio un reportaje sobre la nueva manera de tomar smoothies, los smoothies bowl. No había demasiada  gente, miró la carta y eligió el Smoothie bowl de piña, plátano y frambuesas. Observó cómo la camarera abría el Thermomix® e introducía plátano y piña congelados, un par de cucharadas de miel y lo equivalente a un vaso de agua de coco. Lo tuvo un par de minutos a máxima velocidad y al instante reconoció la música, pero en versión guitarra, pues en el nuevo modelo de Thermomix® , puedes elegir el tono. Se lo llevó a la mesa decorado con unas cuantas frambuesas y muesli. Un chute de vitaminas de buena mañana. 




En cuanto acabó se dirigió a la estación de autobuses, no tuvo que esperar mucho. Cuando quiso darse cuenta, el autobús arrancó. Huesca quedaba atrás. 


Mientras tanto, Raquel estaba elaborando el menú semanal desde el ordenador en casa, hoy no trabajaba. Le encantaba entrar en cookidoo y ver las propuestas mensuales de la revista. Estaba mirando la revista de febrero y quería elegir algunas que le facilitara las comidas de la semana y hacer la lista de la compra a la vez. Habían unas cuantas pizzas que seguro que a sus hijas les encantarían. A la tarde conectaría por zoom para ver la nueva clase que haría Joan.


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