Arroz negro cremoso con calamares (Barceloneta)

#Pastas y arroces 23 abril 2021

Foto: Gestión


Elpidia acabó agotada. En toda la mañana no había hecho caso a los mensajes del teléfono. Sentada en su butaca preferida tomó un pedazo de empanada y abrió una cerveza. No le gustaba sentirse sola y sintonizó la radio. Sonaba Bohemian Rhapsody. Fue leyendo los diferentes mensajes. Muchos eran de grupos donde colocaban el meme de turno, un video que le había llegado cuatro veces y poco más. El único que le llamó la atención fue el de Corita.


- "Ya estamos en la Barceloneta. Hoy viene mi primo Pablo a comer con René. Prepararé el Arroz negro cremoso con calamares que tanto les gusta"


- "Muy bien, les das recuerdos, espero verles"- el sueño la abatió y se quedó dormida con un trozo de dátil en la mano. La emisora seguía con música de los setenta.


Corita era de mar, le encantaba conservar su minúsculo apartamento de la calle Alcanar. Antes de llegar a su nido, entró en el mercado e hizo la compra. Era una planta baja y tenía algo de humedad. Al llegar abrió las ventanas de par en par y ventiló. Ya era la una y media y sus primos llegarían en menos de una hora.


Quitó el trapito que cubría su Tm31 y buscó la receta en su móvil. Puso en el vaso dos dientes de ajo, una cebolla pequeña en trozos y 80 g de aceite y troceó 4 segundos a velocidad 5. Sofrió  5 minutos a 120°C y velocidad 1. Limpió y corto el medio kilo de calamares que había comprado y rehogó 8 minutos a 120°C y velocidad cuchara. Puso 70 g de tomate triturado y 200 g de arroz bomba y rehogó 3 minutos a 120°C y velocidad cuchara. Tiró 700 g de caldo de pescado al vaso y programó 4 minutos a100°C con el giro inverso y velocidad cuchara. Diluyó los dos sobres de tinta de calamar los puso con el resto de alimentos y un poco de sal y programó 10 minutos a 100°C con el giro inverso y velocidad cuchara. Lo puso en una fuente, dejó reposar.


Junto en ese momento llegaron la pareja de invitados. Pablo vestía pantalón blanco y chaqueta cruzada de color azul marino con un pañuelo blanco de seda anudado al cuello y tocado con una bonita gorra de color azul. René por su parte llevaba un pantalón blanco de pinzas a juego con una vaporosa camisa, mocasines y cinturón color burdeos. Pablo llevaba un precioso ramo de peonias y René una botella helada de Don Perignon.


- ¿Dónde está la mujer más sexy del mundo? - gritó Pablo a la vez que Corita se abalanzaba a sus brazos.


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