Menú: Vichyssoise. Salmón con espárragos verdes y salsa de queso manchego. Quesillo de yogur. (La visita)

#Cocción en varoma 01 febrero 2021


Foto: la Vanguardia.


El autobús paró más de lo habitual en Binéfar. Sori recordó que en alguno de los viajes con Alfons y Joan habían parado en el Chantilly  tienen unas tapas imponentes, pero ahora no era momento de ir. Subió de nuevo al bus y tomó asiento. Al parecer su acompañante no proseguía viaje. Retomó la lectura y en una hora y poco estaba entrando por Huesca. Había estado más de una vez, pero siempre acompañada. Le apetecía mucho caminar por sus calles. Se tomó el examen como unas pequeñas vacaciones y así poder desconectar del trabajo. Como si conociera la ciudad de toda la vida llegó caminando a la plaza de Navarra y se acomodó en una de las mesas que las cafeterías de los porches de Galicia hizo tiempo para ir al apartamento que había alquilado para esos días.


-¡Por favor, una Ámbar en botella! -tenía mucha sed, y una cerveza fresca le ayudaría a pasarla. Revisó los mensajes de su móvil y vio uno de Raquel.


-¿Que tal el viaje? Hasta las tres no llegaré a casa.


-Ok. No te preocupes.


Miró el reloj y apenas era la una. Así que dio un vistazo a la carta y se pidió una ración de madejas. Hasta las dos no había quedado con el del apartamento. Sacó una novela que se había bajado y apenas le quedaban veinte páginas para acabar. Cuando quiso darse cuenta, faltaban diez minutos para las dos. Pagó y se fue al apartamento, suerte que estaba cerca. Le dieron la llave y ni siquiera la acompañaron. Era un apartamento con un solo cuarto, pero genial para su propósito. Cuando ya había acomodado la poca ropa que traía en el armario le llegó otro mensaje de Raquel enviándole la dirección.


Raquel había llegado a su casa mucho antes de lo que había creído, pero tenía que poner la mesa y acabar de preparar todo. Ayer hizo uno de esos platos que le encantan Menú: Vichyssoise. Salmón con espárragos verdes y salsa de queso manchego. Quesillo de yogur  La vichyssoise le gusta fría. El salmón lo calentaba en un momento. Y esos flanes eran espectaculares


Sori fue callejeando y fijándose en los comercios por si los necesitaría en estos días. La floristería de la plaza Santa Clara estaba abierta, compró un hermoso ramo de tulipanes para llevarlos a casa de Raquel. La cara de la dependienta no le era desconocida, pero no la ubicaba. Llamó al timbre.


-¿Quién?


-¡Hola! Soy Soraya.


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