Salteado de repollo y calabaza

#Verduras, hortalizas y ensaladas 06 agosto 2021

Foto: ABC


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Mari Carmen seguía el rastro del pequeño ciervo. Conforme iba avanzando oyó como llamaba a los suyos, por suerte le empezaron a responder. Se quedó más tranquila a pesar de verlo cojear. No sabía de que modo podía ayudarle. Siguió el sonido de los animalitos agazapándose entre la maleza para intentar no ser vista. Desde lejos vio a la cierva amamantando a su prole, con el cojito también. Sintió una presencia a sus espaldas, un enorme ciervo la estaba observando a una distancia moderada, intentando saber si ella era un peligro para los suyos. Mari Carmen se asustó y empezó a moverse muy despacito y sin levantarse mucho del suelo para acercarse poco a poco hacia unos coscojos. Se fue adentrando entre los arbustos. Sus piernas y brazos estaban llenos de arañazos y tenía alguno en la cara.


Por su parte Jorge seguía buscándola, mientras Puyal se quedó esperándolos en la pradera. Se fue acercando poco a poco hacia el rebaño de ciervos y no había ni rastro de ella, pero vio a un macho muy entretenido mirando un solo punto y pensó que tal vez los dos tenían el mismo objetivo. Tramó una estrategia y rodeó al cérvido por detrás  hasta llegar justo en frente de él, pero muy separado. Su esperanza era llegar a Mari Carmen por detrás. Fue reptando más o menos hasta poder ver la camiseta blanca de ella. Con cuidado le tiró unas pequeñas piedras a modo de aviso para que se percatara de su presencia. La muchacha dentro del susto que llevaba no sabía cómo reaccionar, pasados unos segundos miró hacia atrás y pudo ver a Jorge haciendo gestos con la mano de que se acercara a él.  En ese momento el ciervo perdió interés en seguir observándola y ella aprovechó para acelerar el paso hacia el quesero. Una vez juntos, ella se abrazó llorando, Jorge le puso su mano en la boca y le dijo que aun estaban en peligro. Fueron caminando poco a poco hasta encontrarse con Puyal. Sin hacer mucho ruido se subieron en el coche y se fueron para el pueblo. Mari Carmen iba llorando todo el rato, las heridas le escocían mucho. Al llegar a la casa de la pareja, ella se duchó y él después la curó. Puyal fue poniendo la mesa. Estos chicos tardarían, así que revisó en cookidoo lo que tenía planificado para cenar. Salteado de repollo y calabaza.


Ingredientes :


30 g de aceite de oliva virgen extra, 1 diente de ajo, 300 g de repollo blanco cortado en juliana, 300 g de calabaza cortada en láminas finas, 20 g de salsa de soja, 1 cucharada de vinagre de arroz y1 cucharada de amaranto hinchado o bien 1 cucharada de pipas de calabaza. 


Preparación


Ponga en el vaso el aceite y el ajo y pique 3 seg/vel 7. Con la espátula, baje el ajo picado hacia el fondo del vaso y sofría 4 min/120°C/vel cuchara.


Agregue el repollo, la calabaza, la salsa de soja y el vinagre y rehogue 7 min/120°C/giro a la izquierda/vel cuchara. Vierta en una fuente y sirva espolvoreado con los granos de amaranto hinchados.


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