Pies de cerdo guisados.

#Legumbres y platos de cuchara 09 septiembre 2020

En Barcelona desde anoche llueve. Los que me conocéis personalmente sabéis que siempre tengo frío. Para mi... hace unos días que es otoño, y como tal, me apetece "guisar".


Sí... guisar. A fuego lento, chup chup, como antaño. Sin prisa, removiendo lentamente para que los jugos se impregnen en las carnes, para que la casa, vuelva a oler a hogar... a familia.  


Las ensaladas, el gazpacho, los helados "no huelen a hogar" no huelen a nada... 


Es verdad que amo a mi TM6, pero también amo a mis cazuelas, me gusta cacharrear, remover, oler. Bendita cocción lenta. Al principio he de reconocer que no creí en ella... bahhh otra función para entretener...  pppfffff ¡que ignorante! te pido perdón por no haber confiado en ti. ¿Por qué no lo haría? ¡Si nunca hasta ahora me has decepcionado!


Aún no he tenido tiempo de exprimirla a tope, pero lo poco que he cocinado, ¡wow! me quito el sombrero. Sí, tarda, claro, el chup chup de la yaya también tardaba, horas y horas removiendo a fuego lento. Pues lo mismo, horas removiendo a fuego lento con la gracia de que te vas a dormir... alguien remueve por ti y cuando te levantas hay magia en tu cocina. Pero MAGIA con mayúsculas... Si mi abuelo levantara la cabeza, con un plato de estos pies de cerdo iba a ser feliz... no no, lo siguiente. 


O dejo esta foto recién hecha. Si no la hago ahora... seguro que llego tarde. 



Probadlo y me contáis. ¡Disfrutareis seguro!


Mónica.