BIZCOCHO INTEGRAL DE CHOCOLATE SIN AZÚCAR

#Masas, panes y repostería 12 abril 2020



Estos días de confinamiento muchas veces tenemos sentimientos contradictorios. Por un lado pensamos que hemos de mantenernos en forma haciendo ejercicio, comiendo de forma saludable, y por otro lado creemos que nos merecemos un capricho, y otro, y otro...


También perdemos un poco la noción del tiempo, sobretodo el fin de semana, sin el teletrabajo. Sin ir más lejos, esta madrugada, sin poder pegar ojo , dándole vueltas al horror que estamos viviendo, qué mejor manera de distraerme que ojeando instagram, telegram, recetas por todos lados. Como siempre, a parte de nuestro fantástico recetario Cookidoo® no pude resistirme visitar uno de mis blogs preferidos, Velocidad Cuchara. Encontré la receta que no sabía que estaba buscando, pero ahí estaba, justo la que necesitaba, la que iba a cubrir mis sentimientos encontrados.


La he hecho hoy, en este domingo de Pascua tan raro. De todas las opciones que sugiere Rosa Ardá he escogido las que se adaptan más a los gustos de mi familia. El resultado ha sido espectacular y quiero compartirlo con vosotros.


INGREDIENTES


3 huevos separadas las yemas de las claras


100 g de aceite de oliva virgen extra


125 g de leche de avena


200 g de dátiles naturales sin hueso triturados


150 g de harina integral


30 g de cacao puro 100%


1/2 sobre de levadura en polvo Royal®


Ralladura de mandarina


PREPARACIÓN


1. Precalentar el horno a 160ªC con calor arriba y abajo, engrasar un molde con mantequilla y espolvorear con un poca de harina.


2. Poner los dátiles en el vaso y triturar a velocidad 10 unos segundos hasta que quede como si fueran granos de azúcar gruesos. Queda como una pasta. 


3. En el vaso limpio con la mariposa poner las claras con unas gotas de zumo de limón y un pellizco de sal y programar  6 minutos, 37ºC, velocidad 3. Retira y reserva.


4. Poner en el vaso el resto de los ingredientes y mezclar 15 segundos en velocidad 4. Verter en un bol.


5. Agregar poco a poco a las claras montadas con movimientos envolventes para conseguir una masa aireada.


6. Verter la masa en el molde y hornear durante 25-30 minutos o hasta que esté listo. La corteza no ha de quedar muy reseca.


No parece un bizcocho que podamos clasificar de dieta especial, tiene el punto justo de dulzor, de amargor de chocolate, de esponjosidad. ¡Una delicia!


Os animo a que lo probéis.