Paté de berenjena y pimiento

#Aperitivos, entrantes y tapas 29 mayo 2021

Foto: Tecnología Hortícola 


Mario ya estaba con el segundo paté, había comprado mucho material y tenía que seguir. Si bajaba Sergio le podría ayudar.  El Paté de berenjena y pimiento era su opción


Puso el grill del horno a precalentar a 230°C. e introdujo 1200 g de pimientos rojos cortados en dos trozos, sin semillas y una 1 berenjena cortada en dos trozos , con la parte de la piel hacia arriba, en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Lo tuvo en el horno durante 15-20 minutos, hasta que vio que la piel se había chamuscado ligeramente. Retiró las verduras del horno y cubrió con un paño. Mientras dejaba que se enfriara unos 10 minutos hizo algunas llamadas. Retiró el paño y peló los pimientos. y los fue poniendo en el cestillo del Thermomix® o para que fueran soltando su jugo.


Colocó 4 dientes de ajo en el vaso y picó 2 segundos a velocidad 8.


Con una cuchara, sacó la pulpa de las berenjenas y la puso en el vaso, añadió los pimientos y trituró 8 segundos a velocidad 5, mientras introducía la espátula por la abertura e iba  moviendo  de lado a lado para conseguir una trituración homogénea. Programó 5 minutos a 90°C y velocidad 3.


Añadió 60 g de aceite virgen extra  y la sal y programó 10 minutos 90°C a velocidad 2. Después lo fue envasando. 


Justo al acabar llegó Sergio al obrador con los ojos llorosos y con unas extrañas ojeras.


-¿Qué te pasa Sergio?- el cordobés se abrazó a su amigo y rompió a llorar. Mario se quedó perplejo y reiteró la pregunta a la vez que abrazaba a su amigo intentándolo calmar. Cuando ya lo consiguió le invitó a sentarse en el pequeño porche que había en la parte trasera del local. Sergio respiró profundamente varias veces hasta conseguir calmarse y poder sincerarse.


-Para mi no es fácil lo que te voy a contar. Ha sido mi secreto durante muchísimos años, pero al empezar una relación he querido compartirlo con Chen. Antes de nada decir que me siento atraído sexualmente por las mujeres y que estoy muy enamorado de ella, pero desde pequeñito tengo una pulsión que no me deja vivir y es la necesidad de vestirme de mujer. En mi infancia aprovechaba cuando iba al baño para simular que me pintaba los labios con el carmín de mi madre. En la adolescencia, si no había nadie en casa, aprovechaba para ponerme la ropa de mi hermana. Después me emancipé y aprovecho cualquier momento para vestirme de mujer en la soledad de mi casa. Hoy he tenido la necesidad de explicárselo a ella y en vez de hacerlo del modo que lo hago contigo, me he crecido y me he maquillado y vestido en vuestra casa. He aparecido delante de ella travestido justo en el momento que ella ha tenido que salir corriendo a enviar un burofax. No lo he podido hacer peor.


-Sergio, amigo, no estás solo. Todo tiene solución y seguro que poco a poco lo normalizaremos - de repente se oyó la puerta y la voz de Chen llamando a Mario.


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