Tarta de chocolate blanco (Fiesta en casa de Sonia)

#Postres y dulces 01 mayo 2021


Foto YouTube 


Corita estaba la mar de contenta, mañana comería acompañada. Pablo y René la habían invitado a comer a casa de una amiga de ellos que vivía en Calella. No podía presentarse sin nada y pensó en hacer una de sus especialidades, tarta de chocolate blanco. Era de aquellos postres que necesitaba reposo. Miró en la despensa que tuviera de todo y conectó el Thermomix® .


Puso 150 g de chocolate blanco en el vaso y trituró 10 segundos a velocidad 7.Añadió 500 g de nata con un35% de grasa a temperatura ambiente, 250 g de leche a temperatura ambiente, 130 g de azúcar, 250 g de queso cremoso a temperatura ambiente y un sobre y medio de cuajada. Programó 10 minutos a 100°C  y velocidad 3. Mientras tanto, en un molde desmontable de Ø 24-26 cm colocó una base de galletas maría y roció la mitad con sirope de chocolate. Colocó otra capa de galletas, intercaladas de manera que taparan los huecos de las de debajo. Repitió la operación y roció con  sirope de chocolate y finalizó con otra capa de galletas. Vertió  la crema sobre las galletas, poco a poco al principio para que no suban. Las decoró haciendo unos círculos de sirope y la espolvoreó con virutas de chocolate. La metió en el frigorífico cubierta con papel film.  


Hacía mucho tiempo que no hacía vida social, solo con Elpidia y alguna otra persona del entorno, pero sus amistades de siempre estaban lejos o muy muy lejos. Sonó el timbre de su casa y supuso que serían sus primos.


- ¿Pablo? - preguntó Corita.


- Si querida, somos nosotros. ¿Bajas?


- Sí, ya mismo. Darme cinco minutos - se retocó el maquillaje y buscó su americana amarilla conjuntada con unas manoletinas. Pantalón negro a conjunto con la blusa. No olvidó de meter la tarta en su maravillosa caja con asas que le había regalado Elpi para estos menesteres. Cerró la puerta tomó el ascensor y salió a la calle.


-Estás bellísima - dijo René a la vez que la abrazada y le cogía la tarta. Pablo también la besó. Poco a poco se fueron acercando a casa de su anfitriona.


-En este bloque vive mi amiga Sonia - comento Corita.


-¿Sonia? nuestra amiga también se llama Sonia. No puede ser.


Cuando la ayudante de veterinaria abrió la puerta no daba crédito a lo que había sucedido. Besó a sus amigos y abrazó a Corita, le había cogido muchísimo cariño. No habían acabado los saludos cuando volvió a sonar la puerta. En esta ocasión eran los de Cardedeu. Sonia les presentó a Corita y les dijo lo sucedido. Finalmente llegó Sori. A ella no la esperaba nadie salvo Sonia y fue otro momento de entusiasmo entre los amigos. Entre todos acabaron de colocar las cosas en el mueble y empezaron a tomar algo de manera distendida. Sonia con muy buen criterio había ideado un bufet con un montón de cosas que había preparado. Todo transcurría con tranquilidad cuando llamaron al telefonillo.


- ¡Por favor! ¿Vive aquí Sonia Navarro? - era una voz masculina y con un marcado acento alemán.


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