Hamburguesas de sepia (Página d contactos)

#Pescados y mariscos 24 marzo 2021

Foto >Llinares


Mari ya estaba bastante harta de los mismos comentarios sobre su soltería. Ella estaba contenta con su situación, pero a veces le viene a la cabeza la de probar suerte en una de esas páginas de contactos. Hace un par de meses que se plantó delante del ordenador con el propósito de conocer a alguien, pero luego la invadió el miedo a lo desconocido y no saber que decir si conocía a alguien. Alguna clienta de la carnicería lo había intentado, y como en todo, a unas les había ido bien, de boda, y a otras fatal. Ella no quería nada que la comprometiera, se las manejaba muy bien sin tener que dar explicaciones a nadie, pero un rollito le daría un poco de vida a su monótona vida. Eran casi la una y media, empezó a recoger la tienda, subió a la cocina y puso la Thermomix® en marcha. Hace unos días que había visto para poder hacer Hamburguesas de sepia, se acercaba el verano y quería lucir tipo. Ya sabemos qué pasa cuando vas los primeros días a la piscina, te miran mucho más las mujeres que los hombres. Que si está gorda o flaca, mira que ojeras, no le queda bien ese bañador. ¡Vaya, que te ponen a bajar de un burro! Ella reconoce que también lo hace, en fin, entretenimientos varios.


La receta era muy fácil y muy buena: se pican unas diez ramitas de perejil fresco y se le incorpora seiscientos gramos de sepia limpia en trozos, treinta y cinco gramos de pan rallado, cincuenta gramos de leche y un pellizco de sal. Picamos veinte segundos  a velocidad diez . De ahí te salen ocho. Con un aro de plástico le damos forma de hamburguesa y aplastamos. Después se fríen con un poco de aceite y listo. Ella las acompañaría con un poco de arroz que había hecho en el Varoma y algo de ensalada.


Después de la comida preparó un café y se instaló con el portátil en la mesa camilla de la cocina. El brasero ya no lo ponen desde hace mucho, pero a ella le gusta ponerse las faldas de la mesa por encima de las piernas. Chicho en cuanto la vio, dio un salto y se subió a la mesa.


-Alcahuete, ¿qué tendrás que hacer tu aquí? ¿también buscas pareja? - La pena de estas aplicaciones es que te tienes que registrar y no puedes mirar antes - En fin, ¡que sea lo que Dios quiera!


Se registró con el nombre de Crisálida y pensó: Mari, tu tan original como siempre.


Si te gusta el relato dale al like


Sigue el relato desde aquí