Salmorejo con pipirrana y caballa

#Pescados y mariscos 08 junio 2021


Foto: Directo al paladar.


Rosario estaba contenta de recibir a su hermano después de su viaje a Barcelona. Hoy también conocería a su nueva amiga, palabras textuales de Sergio. A ella le ilusionaba que él tuviera a alguien que le diera chispa. Hasta ahora había tenido una vida vacía y monótona. También esperaba noticias de Encarna y el Monicaco. Una pareja encantadora.


Ella también tuvo sus momentos de gloria viviendo un par de años en la Ciudad Condal. Vivió en un minúsculo piso de la Barceloneta, pero fue una de las mejores experiencias de su vida. La sal del mar hizo mella en ella y raro era el año que  no iba a Málaga o Cádiz. Hoy prepararía un plato completo pero sin complicarse mucho la vida. Salmorejo con pipirrana y caballa 


Desde que podía utilizar el modo de cocción de huevos en el Thermomix® , siempre tenía media docena preparados para sacarla de un apuro. 


Conectó el robot e introdujo un huevo ya pelado en el vaso y troceó 2 segundos a velocidad 4. Lo reservó. Puso en el vaso 80 g de pimiento verde italiano en trozos, 80 g de cebolleta en trozos,  un kg de tomate maduro, sal, 20 g de aceite de oliva y 5 g de vinagre. Troceó 3 segundos a velocidad 5 y reservó la pipirrana junto al huevo.


Colocó una jarra sobre la tapa del vaso y pesó 100 g de aceite. Dejó la jarra y puso en el vaso un diente de ajo, un kilo de tomate y sal. Trituró 30 segundos a velocidad 5.


Añadió 150 g de miga de pan blanco y 30 g de vinagre, trituró 30 segundos a velocidad 5 y a continuación, batió 2 minutos a velocidad 10. Con la espátula, bajó los ingredientes hacia el fondo del vaso. Mezcló 1 minuto a velocidad 5 y, con la máquina en marcha, fue vertiendo  poco a poco el aceite reservado sobre la tapa alrededor del cubilete, incorporándolo todo.  


Cuando llegaran los invitados pondría un poco en un tazón junto a la pipirrana con el huevo duro y las dos latas de caballa en aceite bien escurridas. 


El tren ya estaba llegando a Córdoba. Chen pasó un viaje malísimo, no pudo comer nada. Entre el movimiento del tren y su mal cuerpo estuvo medio viaje en el lavabo. 


Cogieron un taxi y se fueron a casa de Rosario. Lo primero que hizo Chen fue sentarse en el sofá y quedarse dormida. 


- Perdónala hermana, ha estado todo el viaje vomitando, en un rato iremos a urgencias - llamaron al timbre, era Reyes. Al entrar vio a Chen estirada en el sofá y Sergio le comentó lo ocurrido. Reyes cogió a su hija del brazo y se la llevó a la cocina con la excusa de mirar un armario.


- Rosario, esta chica está en cinta.


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