Cremoso de ibérico (Juramento)

#Aperitivos, entrantes y tapas 17 abril 2021


Foto: Enrique Tomás


El resto de pasajeros esperaron junto al conductor hasta que llegó un nuevo autocar. Después se hizo cargo de dar explicaciones a  la policía local y el conductor del vehículo que le dio por la parte trasera, un anciano de unos ochenta años. El coche era un 4 x 4 antiguo y el conductor aceleró en vez de frenar.


Después de reponerse del susto, Sonia y Joan buscaron una cafetería, ella necesitaba una manzanilla. Se les acercó un señor que vestía con un pantalón entallado Príncipe de Gales, chaquetilla ajustada de color negro, camisa blanca con botones dorados, pañuelo de seda color burdeos en el cuello, botines negros de media caña y tocado con un pequeño bombín negro. Realmente parecía que estaba en las carreras de Ascot.


- Ya vi el percance que sufrieron, ¡menudo susto!


- Si, la verdad es que ha sido un gran susto - dijo Sonia.


- Pues aquí no nos gusta tratar mal a los visitantes, como vieron fue un accidente involuntario de ese pobre anciano, lo más seguro que ya le retirarán el permiso de conducir. Para compensarles, les invito mañana a dar una vuelta por la bahía de Txingudi en mi pequeño barco - los amigos se miraron y asintieron - Pues les espero en el puerto de Hondarribia sobre las diez de la mañana.


- Muy agradecidos, bueno, nos presentamos ella es Sonia y yo soy Joan.


- Yo Pablo Olavide Menderrieta de Cisneros y Arana para servirles - se saludaron estrechando las manos y se despidieron.


La verdad que el tipo era peculiar. Dieron una mirada al puerto y preguntaron qué tenían que hacer para llegar al pueblo de Pasajes. Les informaron que un barquito les cruzaría la bahía, tuvieron que esperar un ratito hasta que estuvo listo. La verdad es que el viaje no fue precisamente bonito, el mar estaba bastante sucio por todo el aceite de los barcos.


Al llegar a tierra dieron una paseo y se sentaron en la terraza de una bonita tasca. La propietaria, una joven con acento caucásico estaba preparando  Cremoso de ibérico. Puso 150 g de jamón ibérico en trozos en el vaso y trituró durante 15 segundo a  una velocidad progresiva de 5-10.


Añadió 200 g de queso crema, 100 g de nata  de cocinar y pimienta y mezcló 15 segundos a velocidad 4.  Lo retiró del vaso y empezó  a untarlo  obre rebanadas de pan tostado. 


Pidieron dos txakolís y les trajeron un par de tostadas de lo que acababa de hacer. Resultó exquisito.


Ya más sosegados los amigos hicieron un juramento para sellar su amistad para siempre.


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