Ensalada de quinoa con espárragos blancos y ventresca de atún

#Verduras, hortalizas y ensaladas 03 julio 2021

Foto: ABC


Sori se levantó temprano para dejar la Ensalada de quinoa con espárragos blancos y ventresca de atún preparada e ir a buscar a Mari Carmen.


Había comido quinoa en casa de unos amigos y le gustó mucho y más cuando vio las propiedades que tenía. Le gustaba tener preparada vinagreta de nueces. Era tan sencillo cómo trocear 50 g de nueces y durante 3 seg/vel 5 en el Thermomix® y añadir 30 g de vinagre, ½ cucharadita de sal, la pimienta y 90 g de aceite oliva. Lo mezclaba  20 seg/vel 3. y lo tenía en un tarrito de cristal junto al resto de aceites y vinagres. En ocasiones cocía pasta o patatas y con un chorrito de la vinagreta ya lo tenía listo. Una de las cosas  importantes que había que hacer para preparar la quinoa era lavarla bien para eliminar la saponina, que dependiendo de la persona podía producir malestar al digerirla. Siguió leyendo la receta y ejecutándola con la cocina guiada que tenía su TM6.


"Ponga en el vaso 300 g de quinoa en grano, 20 g de aceite, 800 g de agua y 1 cucharadita de sal. Sitúe el Varoma en su posición con ocho huevos de codorniz y programe 16 min/Varoma/giro inverso/vel cuchara. Retire el Varoma. Enfríe los huevos bajo el grifo de agua fría, pele los huevos y reserve. Cuele la quinoa a través de un colador de malla fina, aclare con agua fría y reparta en los boles para servir.


En ese tiempo aprovechó para ducharse y cepillarse el pelo. Se hizo la hora, pero no podía dejar la quinoa sin colar. La dejó en una fuente para que se fuera enfriando. Cogió una nectarina y se dirigió al garaje a buscar el coche mientras se la iba comiendo. Llegó con rapidez a la estación y tuvo suerte de encontrar aparcamiento enseguida. Al entrar al vestíbulo ya se oía anunciar la llegada del tren en el que venía su amiga. Al instante vio su figura entre la multitud.


- ¡Pero que guapa estás! ¡que bien te sienta la montaña! - le dijo a Mari Carmen mientras se abrazaban. 


-¡Sori, cariño!


-Me muero por un café, he apurado mucho la hora  de levantarnos y no puedo ni abrir los ojos.


-¡No cambiarás nunca!- dijo Mari Carmen sonriendo, ya sabía que su amiga le encantaba exagerar. Se acercaron a una cafetería del exterior y se sentaron en la terraza. Sori fue al baño, momento que utilizó Mari Carmen para llamar a Jorge e informarle de su llegada a la ciudad. Vio un joven merodeando por entre las mesas pero no le dio más importancia. Al salir Sori del baño preguntó- ¿Dónde está mi bolso?


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