Gratinado de brócoli, champiñón y jamón con crumble de frutos secos (El huerto)

#Verduras, hortalizas y ensaladas 14 febrero 2021

Foto Gadis


Se despertaron tarde, la noche fue larga, los platos se amontonaban en la cocina, pero decidieron tomárselo con calma. Mientras Encarna iba guardando los restos de comida en pequeñas fiambreras Mario iba lavando platos. De vez en cuando nacía un beso. Después vino una ducha eterna y un frugal desayuno. El tiempo no les apremiaba.


Desde hacía unos días que tenían un pequeño huerto mas arriba del santuario de la Misericordia y cada día le dedicaban un tiempo y después de tener la casa recogida fueron hacía allí. Tenían plantadas espinacas, lechugas, acelgas, puerros, coliflor, zanahorias y brócoli. También fresas. Quitaron algunas hojas que ya empezaban a secarse y regaron. La temperatura era ideal. Desde allí, en una pequeña elevación podía verse el mar. El sol jugaba con él y parecía las torres telegráficas que hay extendidas por toda la costa, enviándose  mensajes con los espejos en un  extraño código de luces y sombras.


La verdura elegida para hoy sería el brócoli, una lechuga y un buen puñado de fresas. Poco a poco fueron bajando por la riera y fueron a casa. Les apetecía cocinar el Gratinado de brócoli, champiñón y jamón con crumble de frutos secos. Tenían nueces y fue lo que pusieron para la receta. El jamón en los guisos no le gustaba nada a Encarna, prefería beicon. Mientras Mario iba cocinando con la Thermomix® , Encarna iba preparando el aperitivo. Unas cuantas latas, paté del obrador de Mario y una bolsa de patatas. De manera inesperada sonó el timbre. Se miraron extrañados pues no esperaban a nadie. El telefonillo no funcionaba, así que Encarna salió por el balcón. Eran Alfons y Joan.


-¡Que gran sorpresa! - dijo Encarna. Subieron las escaleras y se saludaron.


-Hemos venido a ver una exposición de fotografía de una amiga de mi hermana y hemos probado suerte - dijo Alfons.


-Pues ya os quedáis a comer.


-Hemos traído un pollo a l'ast por si acaso no estabais. 


Se quitaron las chaquetas y ayudaron a poner la mesa. Recordaron los viejos tiempos en que todos vivían en Badalona y alguna noche, de manera inesperada Encarna llamaba a su casa y se quedaba a cenar. ¡Cómo añoraban eso!


Se sentaron en la mesa y siguieron hablando de mil temas. El olor que llegó de la cocina les recordó que el gratinado de brócoli ya estaba listo.