Hummus de lentejas (Cambio de vida)

#Aperitivos, entrantes y tapas 01 abril 2021


Foto: Pequereceta


Después de comer Sori propuso hacer una visita a Colungo, un pueblo con muy pocos habitantes pero con un secreto que le daba nombre por toda la provincia, sus aguardientes y licores. La temperatura era ideal y el día ya empezaba a alargar. Iban con las ventanillas medio bajadas y el airecillo acariciaba sus rostros. Para Sori era necesario, pues temía quedarse dormida con ese sol tan agradable. Era la primera vez que conducía el coche de Carmen y se estaba planteando poder tener ya el suyo y no tener que depender de terceros para moverse.  De pronto tuvo que disminuir la marcha, por la carretera iban paseando una perdiz con sus perdigones, fue uno de pequeños regalos inesperados que te da la vida. 


Aparcaron a las afueras del pueblo y fueron dando un paseo por su casco urbano. El sol ya aflojaba y la terraza del bar invitaba a tener un momento de relax. 


-Sori, creo que cada vez lo tengo más claro. Necesito una desconexión, voy a ver que supone pedirme un año sabático, se que lo que hago ahora no me llena y he de buscar un motivo para seguir hacia adelante.


- No me sorprende lo que me dices y lo entiendo, pero he de reconocer que me da pena. Se me va ha hacer muy cuesta arriba que no estés en el equipo.


-Las personas no somos imprescindibles, seguro que pronto te acostumbrarás. Esto ya lo hemos vivido. No quiero vivir como mi madre, toda su vida trabajando de en el mercado sin ilusión. Necesito sentirme viva y saber qué quiero hacer.


-Pues mira, yo de momento quiero tomarme un licor de té, ¿que te parece?- las dos rieron a carcajadas. Una vez acabadas las copas, entraron en el bar y tuvieron que elegir entre más de media docena de variedades de licores que tenían. Carmen compró orujos de hierbas y licor de café. Sori licor de té.


Llegaron extasiadas a la casa y apenas sin luz solar, la luna menguante que se perfilaba débilmente en el cielo. Carmen fue a ducharse mientras Sori preparaba Hummus de lentejas. Puso un diente de ajo, 40 g de semillas de sésamo tostado, diez almendras crudas sin piel, un cucharadita de comino molido, 30 g de zumo de limón, un pellizco de clavo molido, 70 g de aceite de oliva virgen extra, 400 g de lentejas cocidas en conserva, que previamente había lavado y escurrido y una cucharadita de sal. Trituró 30 segundos a velocidad  5-10 progresivamente. Con la espátula, bajó la mezcla de ingredientes hacia el fondo del vaso. Colocó el cubilete de nuevo y trituró de nuevo  otros 30 segundos a la misma velocidad. Un poco de fruta acompañaría la cena.


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