Tartaletas crujientes de morcilla y manzana (Eva)

#Aperitivos, entrantes y tapas 19 febrero 2021


Foto recetas de Nicaragua


Joan no sabía qué responder, por un lado sabía que era una decisión deseada y muy meditada por Maica, pero por otro lado sabía lo mucho que le iba a cambiar la vida. Ella sola con una criatura era complicado. 


-Pues la verdad es que me he quedado congelado. Tengo mil preguntas y no se por donde empezar. 


-Te ahorraré unas cuantas. Se llama Eva y tiene doce años. A partir de aquí no te puedo contar más. En la oficina de adopciones me han hecho firmar unas cláusulas de confidencialidad y no podré decir nada más hasta que esté conmigo. En principio aun faltan seis meses, de momento nos iremos viendo de manera esporádica para irnos conociendo.


-Sabes que puedes contar con todo nuestro apoyo. Eres una persona muy valiente. 


-A Eva la conozco desde pequeña y no entraba entre mis planes hacerme cargo ni de ella ni de nadie, pero por circunstancias que ya te diré, me he de hacer cargo de ella. Si te parece llamo a Marisa y le explico lo de las morcillas.


Joan vio que el tema había llegado a su fin, así que no dijo nada más al respecto. Tenía dos mensajes de su equipo, uno de Eli que había conseguido una venta a su vecino, el otro de Raquel, dos ventas más. Buena señal.


-Dice Marisa que te salude de su parte y que te de un beso enorme. Ya le he dado el teléfono de Mari. Esta tarde se pondrá en contacto con ella.


Fueron recogiendo los platos, la sobremesa se hizo larga. El olor de te iba recorriendo toda la estancia y a las pequeñas velas solo les quedaba una llama mortecina. Joan miró la hora y se despidió de Maica.


-Cariño, para lo que sea, ya sabes -A Maica se le escaparon dos lágrimas y sonrió.


-Lo se.


Al llegar a la estación de metro Mari le llamó por teléfono.


-¡Tío! ¿Te has vuelto loco o que? Cómo le dices a esa moza que yo puedo hacer esa cantidad de morcillas.


¡Hola, buenas tardes! ¿Qué tal estás Joan?  jajaja. Mujer, podías empezar así.


-Perdona, pero me ha dado un ataque.


-Respira hondo. Con la envasadora que tenéis ahora y una máquina que compréis para etiquetar lo tienes fácil. Así tendrás trabajo seguro.


-¿Pero tu sabes que barbaridad de morcillas me ha pedido para empezar? Mil morcillas, me ha pedido mil morcillas. Eso para empezar. ¿Qué será luego, cinco mil? Me va a dar algo.


- A ver ¿quieres hacer el favor de calmarte? Eres muy capaz de hacerlo y ella se encargará de todo lo demás. A parte tienes que proporcionarle recetas, más allá de hacerlas fritas. Yo las últimas que me traje las hice así. Tartaletas crujientes de morcilla y manzana .Y por cierto están buenísimas. ¿No le habrás dicho que no?


- Le he dicho que lo hablaría con - En el metro se perdía la cobertura


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