Batido de fresas (Cena en Pineda)

#Alimentación infantil 15 abril 2021

Foto: ABC


El día había sido intenso, vio unas fresas maravillosas y recordó cuando su madre se las preparaba en casa en forma de Batido de fresas.  Compró medio kilo. No tenía mucha hambre, recordó que en la nevera aun quedaba queso y algo de jamón york. Así que su cena sería el batido y algo de fiambre. 


Sonia es una mujer alta y no le gusta llevar mucho tacón, pero hoy tenía que ir a visitar una cuadra de caballos pura sangre de unos norte-americanos y pensó que era mejor no ir tan de sport, pero los tacones la estaban matando. Se los quitó al  llegar a casa. Dejó la compra en la cocina y se dio una ducha rápida. Mientras se secaba pensó en aquel viaje con Joan, y el miedo que pasaron en ese autobús.  Tras  vestirse se fue hacia la cocina y lavó las fresas sin poderse frenar a la tentación de comerse un par. El resto, 400 g lo puso en el vaso del Thermomix® , 100 g de azúcar y 6 cubitos de hielo. Y lo trituró durante 30 segundo a velocidad 5. Normalmente le ponía menos azúcar, pero hoy andaba escasa. Luego abocó 400 g de leche y trituró 2 minutos a velocidad 10. 


Mientras tanto aprovechó para descongelar el pan e ir poniendo la mesa. Puso el contenido del vaso en una botella con cierre de rosca, siendo consciente de que no se lo tomaría todo. Realmente olía igual que el que le hacía su madre con el TM21. No le apetecía ver el telediario. En otro canal estaban hablando de todos los entresijos del palacio de Versalles y se fue enterando de como hacían para recoger el agua que luego ornamentarían sus fuentes. En la granja de San Ildefonso pasaba igual y siempre se preguntó por que no funcionaban todas a la vez. Tenían que tener pequeñas balsas  para recogerla e ir de fuente en fuente, en aquella época aun no existían las bombas hidráulicas.  


Guardó la botella con el batido que le supo a gloria. Puso el prelavado en el Thermomix® y mientras tanto acabó de recoger la cocina. Estaba encantada con esta opción. Organizó la ropa para mañana, sería uno de esos días que no le gustaban de su nueva profesión, tenían que castrar una colonia de gatos, pero era necesario.


Se sentó en el sofá y llamó a Joan.


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