Harina de arroz precocida (Teresa)

#Alimentación infantil 13 enero 2021

Foto: Clarín


Parece que hace poco tiempo que Teresa había criado a sus hijas y se hacía cruces de lo rápido que había pasado. El levantarse a media noche para darles el pecho, las primeras papillas, sus primeros pasos y sin darse cuenta habían pasado treinta años. Le costó superar el que sus hijas marcharan de casa, justo en el momento que ella perdió su trabajo de trabajadora familiar en el ayuntamiento de Sant Adrià. En esos años, los días se le hacían eternos. Apenas tenía nada que hacer. 


Pero el invierno pasado se le presentó en casa su hija Maite junto con su pareja para decirle a ella y a Toni, su marido, que estaban esperando un bebé. Teresa rompió a llorar de alegría, creía que nunca llegaría ese momento. A mitad de septiembre llegó la pequeña Natalia a sus vidas. Rubia, y con los ojitos de color azul, le recordaba mucho a su hija pequeña. En cuanto la dejaron en sus brazos sintió el gran vinculo que les uniría para siempre. Era una niña tranquila que apenas daba trabajo y los primeros meses, como todos los bebés se los pasó durmiendo y comiendo. Hace unos días acompañó a Maite al pediatra y este le dijo que ya era momento de que empezara a tomar alguna papilla de arroz. Que lejos quedaba el tiempo en el que su madre tostaba la harina en una sartén sin parar de remover. Ahora ese tipo de preparados los podías conseguir en las farmacias o supermercados. Su hija le dijo que lo compraría por internet, pero ella no confiaba en estos productos, no sabía que manejos habría tenido, estaba acostumbrada a la vieja granería del mercado. Pau era un hombre honesto y nunca traería nada que no fuera de primera calidad. Maite asintió y delegó la compra en su madre.


A Pau le traían un arroz de Pals que era oro, para la pequeña Natalia cualquier cosa era poca. Años atrás, cuando sus hijas eran pequeñas visitaron las instalaciones del viejo molino de arroz y se quedaron enamorados. 


Al llegar a casa se dirigieron a la cocina y mientras Maite trataba de que la pequeña no se durmiera, Teresa puso en marcha su Thermomix® y empezó a preparar Harina de arroz precocida para su nieta.


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