Bebida de soja y sésamo

#Bebidas 11 junio 2021



Foto: 3Dnatives 


Antes de irse a dormir miró en la despensa para buscar las habas de soja que compró antes de marchar con Sergio a Barcelona. Desde pequeña estaba acostumbrada a la bebida de soja y la leche convencional le daba siempre problemas. Tenía que hidratarla con doce horas de antelación, mañana haría Bebida de soja y sésamo


Puso 90 g de habas  de soja a remojo en 500 g de agua.


El viaje a Barcelona la había agotado en muchos sentidos. Sergio es muy buena persona, pero no tenía claro que pudiera acometer su proyecto de ser madre con él. Por otro lado tener la inauguración de la exposición tan pronto y tener que manejarse en la distancia le provocaba mucha inseguridad. Y luego su malestar. Mañana mismo iría al médico a que la visitara. Estaba agotada, fue a la cama sin dudarlo.


Durmió profundamente toda la noche, el día sería largo.  A primera hora se pasaría por la galería, después quería ir al médico y por la tarde tenía una entrevista con una escuela de dibujo para poder ocupar la plaza de profesora de pintura contemporánea. Pero antes tenía que preparar el desayuno. 


Puso en el vaso del Thermomix® la soja escurrida, 1500 g de agua , una cucharada de aceite virgen de girasol, 60 g de azúcar y una cucharadita de azúcar vainillado  y programó 30 minutos a 95°C y velocidad 1.


Añadió 100 g de sésamo y trituró 3 minutos a velocidad  5. Hasta ahora había filtrado la bebida a través de una gasa o paño fino de algodón colocado en el cestillo, apretando bien para separar el líquido de la pulpa. Pero hacía unos días vio un filtro especial para hacer bebidas vegetales y le resultó más cómodo. Llenó un vaso con la bebida de soja y el resto lo puso en una botella de cristal que metió en la nevera. Se la tomó sin azúcar acompañada con una tostada regada con aceite de oliva.


Al conectar el móvil vio varios mensajes. Uno de Sergio. Era un amor este hombre, no lo podía dejar perder. El otro mensaje alteró el orden previsto, tendría que ir a la galería más tarde. Llamó a la clínica y le dieron cita inmediatamente. Al llegar la hicieron esperar unos diez minutos en la sala prevista para ello. Entre los papeles,  había un folleto que informaba sobre las clínicas de reproducción asistida.  La hicieron pasar y la atendieron rápidamente, como ella había sospechado era gastroenteritis, tendrían que hacerle más pruebas, pero todo indicaba su intolerancia a la lactosa.  


Si te gusta el relato dale al like de esta página.


Sigue el relato clicando aquí