Tarta helada de frutas de Aragón.

#Postres y dulces 04 febrero 2021

Foto: Alimente.


Se adentró por la calle Valentín Calderera hasta llegar al Coso Alto, una de esas calles que se habían peatonalizado y se volvían más amables para el caminante. Había una mezcla entre comercio de toda la vida y las grandes marcas que te puedes encontrar en cualquier sitio. Le llamó la atención los pequeños bancos que había colocados por aquí y por allá. Al llegar a la pastelería Ascaso no pudo evitar detenerse en su escaparate. Habían elaborado un mosaico con bombones a modo de teselas configurando el crismón del monasterio de San Pedro el Viejo. Le llamó la atención la Tarta helada de frutas de Aragón  desde que la comió un día en casa de sus amigos tenía presente hacerla. Es una receta larga, pero merece la pena.  Se plantó en la puerta de correos y decidió llegar a la plaza López Allué por la calle Moya.  En mitad de la plaza estaba la oficina de turismo, se acercó y entró en ella.


-¡Buenos días! ¿En que te puedo ayudar?- le preguntó un muchacho moreno y muy estilizado que estaba al otro lado de una mesa.


-Hola, pues quería saber qué puedo visitar y también el horario de l museo pedagógico.


El joven le dio un mapa con indicaciones de diversos lugares que podía visitar y le informó del horario del museo y que era gratuito.


-Pues entonces puedo entrar ahora- dijo Sori.


- Si claro. 


Dio las agracias y empezó la visita. En el interior se encontró con las chicas gallegas que había visto en el parque esta mañana. Se saludaron.


-¿Estáis de turismo? - preguntó  Sori.


- No, mañana tenemos un examen para una beca para hacer una trabajo sobre pedagogía.- contestó la más delgada.


- ¡Que casualidad, yo también!  Me llamo Soraya.


- Yo soy Pilar y ella Emilia, pero como siempre vamos juntas nos llaman Pili y Mili. - Las dos rieron al unísono con una risa estridente. 


-¿Y vais a estar muchos días?


Pilar le explicó que en un pueblo cercano vivían unos parientes y que tal vez quedarían con ellos, pero no demasiado tiempo. Su hijo  estaba con su exmarido, pero en tres días este viajaba a Alemania por motivos laborales y no se podía llevar al niño. Emilia miraba a su amiga he iba repitiendo la última palabra que esta decía. 


Una pareja curiosa estas gallegas. -Pensó Sori. Se despidió y se sentó un rato en una de las terrazas de la plaza, pidió una cerveza. Buscó su libro en el bolso y se encontró una carta que ya no recordaba haber metido. En el sobre ponía escrito a mano: Con cariño Carlos. 


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