Postre de limón (Desde Cardedeu al observatorio)

#Postres y dulces 09 abril 2021


Foto. ABC


Tanto se relajó que apenas tuvo tiempo de preparar los postres y recurrió a uno que le era familiar, en casa su madre ya lo hacía con la Thermomix® TM21, postre de limón. Puso un bote pequeño de leche condensada, 4 yogures naturales y 100 g de zumo de limón en el vaso y mezcló 30 segundos a velocidad 5. Lo guardó en una fiambrera y lo dejó sobre el mármol esperando que llegara Jesús y la niña, no le daba tiempo a enfriar, pero ya lo metería en el congelador al llegar al Fabra.


-Maica, baja - fue el mensaje que le llegó, aunque le apetecía mucho subir a ver a sus amigos, para ella era volver de nuevo a la realidad y abandonar la paz de su cotidianidad pasada.


Llegar al observatorio para Joan en transporte público desde Cardedeu era toda una odisea. Tenía que esperar hasta último momento en picar su billete para hacer todo el recorrido en el período de una hora y tres cuartos. Hacía días que no subía en el tren, era uno de sus medios de transporte preferidos, apenas hacía ruido y en el primer tramo hasta Las Franquesas transcurría por un paisaje precioso, a partir de ahí se iban intercalando polígonos industriales, zonas urbanas y túneles. Llegar a Paseo de Gracia en domingo por la mañana es todo un acontecimiento, apenas te encuentras gente por la calle y las aceras son para ti, lástima que no se puede detener. En unos diez minutos entra por Balmes a los Ferrocarriles de la Generalitat, los domingos hay menos servicio y ha de esperar uno de los trenes que lo lleva a Sabadell o Tarrasa. En esta ocasión toma el de Sabadell, se ubica cerca de la puerta que le dejará frente al ascensor y rezará para que esté allí al llegar a la estación de Peu del funicular. Por suerte está allí,  y llega hasta esta especie de tren que trepará por las faldas de Collserola, donde se mezclan turistas, caminantes y ciclistas, con algún vecino de la zona y personal de servicio de las fabulosas casas modernistas que ocupan la cima de Vallvidrera. Tras alcanzarla, Joan da un bote y toma otro ascensor que lo dejará en la parada del microbús que lo dejará en la entrada del observatorio. dependiendo del día, tienes el típico síndrome de sardina en lata. Al bajar en la parada, es como si el tiempo se detiene y ya recuperas la normalidad, vas descendiendo hasta llegar a la reja del observatorio.


Al ser domingo, vio a Alfons en la terraza del observatorio con un grupo de visitantes. Instantes después llegan Jesús, Maica y Eva.


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